viernes 30 de mayo de 2008

Un día especial

Hoy es viernes, 30 de mayo, y es un día especial por partida doble. Primero es la Fiesta litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús, y segundo es San Fernando Rey, patrono de la Juventud. Un día importante y un día olvidado y con más saña cada vez más olvidable. Ante tanto discurso barato, ante tanto disparate de "sana laicidad", no puede haber personaje más molesto que un Santo patrón modelo del régimen de Cristiandad. Sin lugar a dudas a San Fernando no le hizo falta estar bajo el auspicio de una aprobación episcopal para denominarse católico y brazo armado de la Iglesia, le bastaba lo que decía ésta doctrinalmente y después en conciencia aplicaba en su quehacer diario su libertad y personal responsabilidad.
Hoy en día no hay responsables de nada. Nadie se hace responsable de nada. Decía, y muy bien dicho, un conocido profesor universitario, don Sigfredo Hillers, que la fórmula "consciente de mi responsabilidad ante Dios y ante la Historia" se había convertido en una mofa constante al viejo Caudillo, es cierto, pero bien es más cierto que hoy nadie se hace responsable de nada. Eso sí, quejarse es lo único que se sabe hacer y con singular presteza. Así, Rouco se queja de los maltratos a Jesús Sacramentado, pero ¿se habrá dado cuenta de que él es el responsable de evitarlos?; se queja el Papa del abandono de Europa a sus raíces cristianas, pero no se hace más que halagar la "sana laicidad", ¿se habrá dado cuenta el Papa que es responsabilidad suya no asumir los principios doctrinales que pudren esas raíces?; se queja, y con razón, el españolito de a pie de que la clase política está embadurnada de mierda, pero ¿se da cuenta el españolito de a pie que no vale más que para comparsa electoral?; se queja hasta la plataforma Hazteoír (aconfesional, liberal e interreligiosa) de la cabalgata de burla el día del Corpus en Toledo, pero ¿se dan cuenta de que es su liberalismo decadente el que auspicia y fomenta esas y otras miles de blasfemas convocatorias? En fin, que aquí todo el mundo se queja pero responsables ninguno, sólo la Voluntad general a la que, pasada esta tormenta, quizás venga algún insensato a hacerla azotar inspirado en la flagelación al mar por el desastre de la Armada Invencible. Ay, Rousseau, Rousseau, cuantas bestias siguen tu senda.
En fin, que hoy, y a pesar de todo, o mejor aún, por ese todo, es un día grande para aprovechar muy sobrenaturalmente y sacar responsabilidades muy naturales y temporales. Él dijo reinaré, y reina, en Él la confianza.
Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío.
San Fernando, Patrón de la Juventud, te pedimos guía y luz, protección para ganar la batalla final.

jueves 29 de mayo de 2008

Los logros constitucionales

La Constitución de 1812, la Pepa o la traición inesperada, quiso lograr por el método revolucionario violento y la imposición legislativa lo siguiente: Soberanía popular, reducción de órdenes religiosas, expropiación de bienes eclesiásticos, libertad de prensa y abolición del tribunal de la Santa Inquisición. Estas medidas representativas del liberalismo y de la Revolución, y que se representaban sólo a sí mismas, en ningún caso al pueblo español y a España que luchaba encarnizadamente por los principios multiseculares de Altar y Trono, jamás han sido abandonadas por los revolucionarios, de ahí los fracasos históricos del "ralliement", no tanto por la frustración del encuentro entre el mundo y la Iglesia, como se pretende hacer creer, sino porque esos principios son parte de la lucha entre el Bien y el Mal, por supuesto, representantes del Mal.
Cuando hoy el Psoe habla de llegar a la "aconfesionalidad natural", sabe muy bien lo que está diciendo. El "ralliement" de la Iglesia en España en la traición de 1976, cometió los mismos errores que León XIII, considerar que se puede pactar con el enemigo, y si Pío XI condenó la Acción Francesa (injustamente) fue por esa falsa "entente" de conciliación entre antagónicos. Los hombres se equivocan, pero es de razón aplicar las experiencias de esos fallos para enfrentar el presente con garantías de no volver a cometerlos. Ya se ve que no. Pero vayamos al grano. ¿Qué es la aconfesionalidad natural? Es la victoria de la modernidad (de los principios revolucionarios), de la persistencia de la Iglesia como parte de la llamada sociedad civil (como cualquier asociación más) y del esfuerzo por articular una vida política respetuosa con el pluralismo filosófico y religioso y con la libertad de conciencia. Pero es que el Psoe sabe muy bien que de eso ya se encarga la propia Iglesia. Seducida en sus hombres por la falacia diabólica de la paz universal, de la paz que se da el mundo a sí mismo y que, faltaría más, no es la paz de Cristo.
Así, las estupideces por ignorancia o por malicia entre laico, laicidad, laicismo siguen su camino imparable hacia el precipicio de la doctrina católica, y con ella, la esencia de nuestra Patria. Hay quien se alegra de que las órdenes religiosas (estado de perfección que no es ni por asomo comparable a las "nuevas realidades eclesiales") estén a punto de desparecer. Mal, muy mal, es alegrarse del triunfo de la Revolución. Hay quien se pregunta si valió la pena batallar contra los franceses. Mal, muy mal, es dudar de la omnipresencia de Dios y de Su vigilancia constante sobre la humanidad. Hay quien aplaude la libertad de prensa, sin saber que esa libertad es usada para propalar el error y dilapidar la verdad siempre en deficiencias de medios. Hay quien ve en la soberanía popular la gran oportunidad para defender los derechos del hombre. Mal, muy mal, porque la soberanía popular es la negación de los Derechos de Dios, es la negación de la existencia, es la aniquilación del hombre que no existe por sí, sino por Dios que es causa primera. Hay quien ve en la autofinanciación de la Iglesia un aspecto positivo. Mal, muy mal, porque es la negación de la Justicia. La aconfesionalidad de España ha llevado a la tibieza, al indiferentismo y a la apostasía. Por desgracia hemos llegado ya a la España oficial y privadamente apóstata.
Por tanto, ¿qué pide el Psoe? El Psoe pide que la Iglesia siga en su proceso de "autodemolición", esa es la aconfesionalidad natural, es la mismísima puerta del infierno. Se olvidan de una pequeña cosa. El Señor ha reservado un Resto con el que asegurar Su promesa. Las puertas del infierno no prevalecerán. Eso sí, dejando a un lado la estupidez supina de que la verdad se impone sola, sin más ayuda que su propia fuerza. Algo tan irreal como pretender que el error se propalara también por su propia fuerza. No, somos los hombres los instrumentos para llevar la verdad, o para defenestrarla, es nuestra responsabilidad, nuestra cooperación en la gran obra de Redención que se nos ha legado como hijos adoptivos de Dios.

miércoles 28 de mayo de 2008

La crisis de Occidente

Occidente está en crisis. En esta afirmación todo el mundo, con un mínimo de sentido común (sentido que excluye a muchos doctores en derecho, y a mayor número de abogados e historiadores, o a ambos), está de acuerdo. Pero, cabe preguntarse, ¿por qué está en crisis Occidente, es decir, la civilización occidental? La savia de la civilización occidental es el Cristianismo, o lo que tanto se prodiga hoy en llamar las raíces (curiosa metáfora y nos quedamos con savia) cristianas, por lo tanto, no hay que ir a descubrir esas raíces, sino analizar si la savia que riega el árbol, del que salen los frutos del Derecho y la Politica, está ella misma crisis, o lo que es lo mismo, envenenada.


Un enfermo require para su curación que se diagnostique la enfermedad y que se pongan los medios para atacarla. Un enfermo no cura a base de decir que está enfermo, y esto es lo único que se dice hoy en día llevando a la sociedad la desesperanza y al catastrofismo. Asimismo, el decir al enfermo que se encuentra bien tampoco elimina la enfermedad, y al fin, tampoco hace más feliz al enfermo que se pregunta por qué si está tan bien se siente morir a cada aspiración.


Y es que la mayor crisis del mundo moderno no es otra que la crisis de la Iglesia. Debatida entre lo paradójico de la verdad, lo posible, lo temporal, lo moderno, lo atrayente y la falta palpable de celo apostólico para anunciar la Verdad. Y es que la verdad ha dejado de existir por sí misma, se ha convertido en lo inmanente, en lo subjetivo, en el buenismo globalizado que todo el mundo lleva parte de razón, y la razón entera no existe sino por la suma de las partes que la componen; partes subjetivas que para concordar se deben fundar en el adoptar lo que nos une, eliminando lo que nos separa. Así, hechos reales como eliminar toda referencia al Mesias con los judíos; toda referencia a la Santísima Trinidad con los mahometanos; toda referencia trascendental monoteísta con el Budismo; toda referencia al Primado de Pedro con los cismáticos, mal llamados ortodoxos; toda referencia al medio de salvación de la Iglesia en sus enseñanzas y en sus sacramentos con las sectas protestantes. Así, naturizado lo sobrenatural ¿qué quedará entonces de lo doctrinal para lo temporal? Francamente, ruinas, corrupción, pero también, esperanza en la reagrupación de las piedras derruidas para hacer de nuevo la fortaleza.
Las nuevas orientaciones pontificias han desarrollado la hermenéutica de la continuidad, pero también la hermenéutica de la verdad (cuadratura del círculo o como hacer coincidir Syllabus con Dignitatis Humanae). Si la primera puede ser asumible, a base de voluntarismo es cierto, la segunda es de por sí inaceptable intelectualmente. La verdad es la que es, porque independientemente de nuestro juicio, las cosas son lo que son. Que seamos capaces de descubrirlas, objeto, no significa que la existencia de las mismas sea condicionada por nuestro pensamiento, sujeto. De ahí algunos errores actuales, al pensar sobre lo irreal ideal se quiere condicionar lo real, al descubrir entonces que los efectos no se corresponden con las causas, se abandona la honestidad de asumir el equívoco y se pasa de la vida militante a la denunciante; de la responsabilidad con las propias decisones, a la irresponsabilidad delegada y colegial; y al fin a detestar los efectos y abrazar las causas. A la paronoia.
En el caso que nos ocupa, el de la Doctrina Social de la Iglesia compilada por S.S. León XIII, el envenenamiento de la savia, de la corriente vital de la acción política de los católicos es evidente. O se aclara sustancialmente la posición doctrinal, o la degeneración es imparable.

miércoles 21 de mayo de 2008

La Santa Democracia

El Santo Padre León XIII, d.f.m., en la Encíclica Diuturnum Illud, definía doctrinalmente la soberanía; definición que fue utilizada y ratificada posteriormente por San Pío X,d.f.m., en la Carta Encíclica “Notre Charge Apostolique” (19) en la que condenaba el movimiento de “Le Sillon” de Marc Sangnier por ser contrario doctrinalmente a la enseñanza de la Iglesia sobre el asunto de la soberanía. Decía así San Pío X en la referencia apuntada arriba:

(A) “Le Sillón coloca primordialmente la autoridad pública en el pueblo, del cual deriva inmediatamente a los gobernantes, de tal manera, sin embargo, que continúa residiendo en el pueblo. Ahora bien, León XIII ha condenado formalmente esta doctrina en su encíclica Diuturnum illud sobre el poder político, donde dice: "Muchos de nuestros contemporáneos, siguiendo las huellas de aquellos que en el siglo pasado se dieron a sí mismos el nombre de filósofos, afirman que toda autoridad viene del pueblo; por lo cual, los que ejercen el poder no lo ejercen como cosa propia, sino como mandato o delegación del pueblo, y de tal manera que tiene rango de ley la afirmación de que la misma voluntad que entregó el poder puede revocarlo a su antojo. Muy diferente es en este punto la doctrina católica, que pone en Dios, como en principio natural y necesario, el origen de la autoridad política". Sin duda "Le Sillon" hace derivar de Dios esta autoridad que coloca primeramente en el pueblo, pero de tal suerte que la "autoridad sube de abajo hacia arriba, mientras que, en la organización de la Iglesia, el poder desciende de arriba hacia abajo". Pero, además de que es anormal que la delegación ascienda, puesto que por su misma naturaleza desciende, León XIII ha refutado de antemano esta tentativa de conciliación de la doctrina católica con el error del filosofismo. Porque prosigue: "Es importante advertir en este punto que los que han de gobernar el Estad, pueden ser elegidos en determinados casos por la voluntad y el juicio di la multitud, sin que la doctrina católica se oponga o contradiga esta elección. Con esta elección se designa el gobernante, pero no se le confieren los derechos del poder. Ni se entrega el poder como un mandato, sino que se establece la persona que lo ha de ejercer".”

En el compendio de la Doctrina Social de la Iglesia editado por el Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, en su canon 395 dice lo que sigue:

(B) El sujeto de la autoridad política es el pueblo, considerado en su totalidad como titular de la soberanía. El pueblo transfiere de diversos modos el ejercicio de su soberanía a aquellos que elige libremente como sus representantes, pero conserva la facultad de ejercitarla en el control de las acciones de los gobernantes y también en su sustitución, en caso de que no cumplan satisfactoriamente sus funciones. Si bien esto es un derecho válido en todo Estado y en cualquier régimen político, el sistema de la democracia, gracias a sus procedimientos de control, permite y garantiza su mejor actuación. El solo consenso popular, sin embargo, no es suficiente para considerar justas las modalidades del ejercicio de la autoridad política.

Del análisis entre A y B, podemos decir con certeza que A es A y A no es B, más bien que B es lo contrario de A.

Es más, como bien queda expuesto en A, la forma de gobierno no es, per se, contradictoria con la doctrina, en cambio, en B se condiciona descaradamente la forma de gobierno con la doctrina, por tanto, no hablamos en B de DEMOCRACIA como forma de gobierno según apuntaban los antiguos, sino de DEMOCRACIA como ideología, la "Santa Democracia", con la asunción de todos sus postulados de soberanía popular, sufragio universal, libertad, igualdad y fraternidad como fueron expuestos en su paranoia por Jean Jacques Rousseau que dogmatizó el principio de la “inmaculada concepción del hombre” que es “bueno por naturaleza”.

La contradicción de A y B está llevando a una división importante en el campo doctrinal de los católicos que actúan en la vida pública, asumiendo postulados como opiniones cuando en realidad no son cosas opinables sino condenadas por el Magisterio de la Iglesia y, por tanto, de vital importancia para la salvación de las almas; pero lo más grave de todo esto es que la propalación de los errores no es por parte de los elementos políticos del "catolicismo" liberal, sino por los propios hombres de Iglesia que se adhieren a sus neuróticos postulados.

miércoles 14 de mayo de 2008

La Guardia Civil

Si con la visita, terminada la Cruzada de Liberación, del Generalísimo Franco al Santuario de la Virgen de la Cabeza en Andújar, "quedaba todo consumado", no es menos cierto que el espíritu de la Guardia Civil se encerró durante nueve meses en aquellos muros de María Santísima y dio una lección al mundo de una casta de hombres, mujeres y niños dispuestos a darlo todo por su Dios y por su Patria. Constituyendo desde entonces, entre la cobardía de Barcelona y el heroísmo de Andújar, los posicionamientos clásicos del Instituto armado; y dónde los primeros han vuelto a reverdecer con las compras de fajines con la sangre de sus compañeros.
El epitafio del Capitán Cortés, será siempre la divisa que acrisola el honor del Benemérito Instituto:
"La Guardia Civil muere, pero no se rinde".
Vendida, traicionada, con el beso de Judas encarnado en el ministro de turno que babosea a las viudas y a los huérfanos, y que los sigue vendiendo por treinta monedas de plata; o del representante del clero que infiel a su doctrina practica, cuando lo hace, unas exequias ambiguas donde el verdugo asesino es tan inocente como la víctima caída en acto de servicio, quitándoles, además, el único honor que posee la muerte a manos del enemigo: "Por Dios y por España", embadurnando su zafiedad en esa mierda de democracia con la que a todos se les llena su boca, una boca, por supuesto, llena de mierda.
Demuestra a las claras que el enemigo sigue su "limpieza" democrática contra lo que representa el uniforme verde y el tricornio de charol: la autoridad legítima y el orden.
Guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón: ¡Presente!
Que tu sangre generosa sea un ramillete de rosas en este mayo florido a la Reina del Cielo para la salvación de España, y que dé fortaleza, honor y agradecimiento de la Patria a la familia que ahora dejas.
¡Viva la Virgen de la Cabeza!
¡Viva España!
¡Viva la Guardia Civil!

martes 13 de mayo de 2008

Ataques a la Web del Tercio

Si hacemos este anuncio no lo hacemos con afán victimista, sino porque hay que publicitar los ataques del enemigo para demostrar que se ocupan de nuestra insignificancia, con lo que a lo mejor no va a ser tan testimonial nuestra presencia. Gracias a Dios, y al saber hacer del equipo técnico, por ahora estamos resistiendo. He aquí la descripción técnica del ataque:
"Durante los últimos días el servidor Web ha estado funcionando de forma inestable debido a un ataque XSS (cross scripting) que consiste en realizar desde otros servidores de internet miles de peticiones a nuestro servidor Web colapsándolo. Desde que el ataque fue detectado por nuestro sistema de monitorización, hemos estado trabajando en su solución ininterrumpidamente."
Sobrepuestos a este ataque, continuamos con normalidad nuestra presencia en la red. No olviden visitar el blanco de las iras, a lo mejor hay algo que disgusta al poder del mundo, que se le va a hacer, como decíamos en el día de hoy, al final el Corazón Inmaculado de María triunfará:

El Inmaculado Corazón de María vencerá.

Y vencerá a las injusticias establecidas en el orden político.

La tiranía escolar*

Pero quiero señalar una forma de persecución por lo general poco tenida en cuenta, por revestirse de formas particularmente secretas e insidiosas, y que, sin embargo, tiene graves y devastadoras consecuencias sobre la identidad del pueblo de Dios. Me refiero a la dictadura escolar que practican las democracias, uno diría que con buena conciencia y sin percibir su olor a tiranía. Dictadura escolar a la que se ve sometido el pueblo católico en la mayoría de los países.

Si hay un sector de servicios que no se privatiza en ninguno de los feudos del actual orden mundial, es el de la educación. Al respecto, los estados siguen imponiendo sus programas en las disciplinas humanas: historia, filosofía. La tendencia es también a abolir esas disciplinas. ¿Qué consecuencias tiene esta política escolar para la identidad y la autoconciencia católica?

Sus consecuencias

Como consecuencia de esta tiranía docente, el pueblo católico se ve impedido de transmitir de una generación a otra, en el ámbito escolar, sus tradiciones doctrinales e históricas, las gestas de sus mayores, la historia de su pueblo. Esta situación, sostenida a lo largo de más de un siglo, ha ido produciendo una pérdida importante y extendida de la memoria y de la identidad colectiva, un debilitamiento del sentido de pertenencia. El conocimiento de la propia historia, de la figura y doctrina de los Santos Padres, de los Santos, y ¿por qué no? también de sus pecadores, se va convirtiendo cada vez más en el privilegio de unos pocos que van siendo cada vez menos, incluso entre los clérigos y religiosos. La ignorancia católica acerca de sí mismos es pavorosa.

La Cruzada antitea

El régimen marxista instalado en Rusia, es decir en la URSS, no fue un mero hecho político. Tiene un sentido espiritual. Es una cruzada antitea moderna. Es un intento demoníaco de abolición de la fe cristiana que se programa para imponerse en el mundo entero por todos los medios, primero políticos. Más tarde, con el desarrollo de la psicología de la propaganda política, por medio psicopolíticos. Y por fin, con el afinamiento de una estrategia cultural reclamada por Gramsci, también por medios culturales.

Por eso, la referencia, en Fátima, a la conversión de Rusia si ésta le es consagrada al Corazón de María por el Papa y todos los obispos, es decir por los representantes jerárquicos de todo el pueblo de Dios perseguido, so pena de que sus errores se difundan y sobrevengan terribles guerras y persecuciones sangrientas, es también un hecho espiritual de lucha. Es una cruzada mariana. Nuestra Señora misma reconoce el carácter de guerra espiritual que reviste este enfrentamiento con los poderes demoníacos, cuando afirma: "Finalmente, mi Corazón Inmaculado triunfará y habrá un tiempo de paz".

El Corazón y las Espinas

Ante la acedia organizada ideológica, política y culturalmente, la Caridad de Dios responde a su modo. El simbolismo del Corazón cercado de espinas visibiliza el carácter peculiar de este enfrentamiento entre el Espíritu Santo de Caridad, que trae gozo y paz, y la acedia, que desertifica a la humanidad y la convierte en una civilización de la muerte.

¿Qué puede oponer al empuje del cerco de espinas el corazón desnudo de la caridad? ¿Ese corazón sin corazas ni defensas de Dios? ¿Qué puede oponer a la ofensa de los pecadores? Fácil le sería al fuego quemar las espinas. Pero el fuego de la caridad, el de la zarza ardiendo no es un fuego devorador de los pecadores. Al cerco de las espinas, el fuego de la Caridad que inflama al Corazón Inmaculado sólo opone Caridad. El amor de los niños. La capacidad de sacrificio de Jacinta y Francisco, por compasión con los pecadores que se pierden y se van al infierno, y por compasión con el corazón entristecido de Jesús. La Caridad cercada de espinas triunfa en estos niños dándoles la disposición para sufrirlo todo por amor a Dios y a los hombres que se pierden: las acusaciones de mentirosa por parte de su madre y hermanas que padeció la hasta entonces mimada y mimosa Lucía; el acoso y la sospecha pública de ser una niña embustera; los interminables interrogatorios que alimentaba la sospecha rebuscando alguna contradicción delatora; la burla y la risa sarcástica hasta de autorizados sacerdotes, prestigiosos pero incrédulos; las durezas del párroco, celoso de su autoridad; las amenazas de muerte por parte de autoridades civiles y de soldados; interrogatorios con promesa de ejecución y con ficción de haber ejecutado ya a los cómplices por negarse a revelar sus secretos; torturas morales infligidas a niños menores de edad por autoridades civiles y militares por hechos que no eran delito: "Lo que habéis hecho a uno de estos hermanitos míos más pequeños, a mí me lo habéis hecho".

Los niños quedaron inflamados de caridad. De amor a Dios. De compasión por los pecadores. De amor que sufre, sacrifica, no juzga y perdona, no toma nada a mal. Ellos reflejan el amor de Jesús y de María por la salvación de todos los hombres.

Contra la acedia organizada en forma de gobierno y planes quinquenales, en forma de proyecto antiteo que se proponía abolir la fe y arrancarla del corazón de los pueblos cristianos, los Corazones de Jesús y de María, inflamados en el fuego de la Caridad, sitiados por las espinas de la acedia, suscitan la insurrección de los pequeños, de los humildes, pero fuertes y grandes por la caridad y por la sabiduría de la cruz, que los empuja al sacrificio y a la paciencia por amor a los demás.

Fátima no es, pues, solamente un acontecimiento de devoción puramente privada e intimista. Es una especie de jaque mate divino, dado en el tablero de la historia, a las insidias de la acedia de los príncipes de este mundo contra el Señor y su Ungido (Salmo II).

Fátima es una respuesta divina en la que, imitando a Dios, los suyos podemos aprender cómo se ha de responder a la Acedia histórica, militante y organizada, la acedia programática del Príncipe de este mundo y de las Tinieblas, la de sus agentes y sus colaboradores conscientes , y la de las multitudes de los que "no saben lo que hacen".

Vigencia de Fátima

Fátima no ha perdido su vigencia con la caída de la Unión Soviética y la crisis del comunismo real. Más aún, parece que habiéndose reventado el absceso del antiteísmo soviético, se hubiese difundido más la infección del antiteísmo o del indiferentismo práctico, hasta el punto de afectar el tejido del pueblo católico.

El Mensaje de Fátima sigue siendo actual y su pastoral , centrada en las virtudes teologales y principalmente en la caridad, parece constituir lo que el Papa Todo suyo Juan Pablo II, nos propone y recomienda.

La resistencia al Espíritu, como la Serpiente, cambia de piel, pero sigue siendo la misma. Y al hacerse más solapada y semejante al color de las virtudes cristianas se hace tanto más insidiosa y peligrosa. El último cambio de piel, parece ser el del Nuevo Orden Mundial. Del que se ha dicho que es "La mayor amenaza que la conciencia cristiana haya enfrentado en la historia".

Dios viene, pues, a dar respuesta a la civilización de la acedia con el movimiento que arranca de Fátima y pone en movimiento a los humildes, a los creyentes, a los pequeños, a los inflamados por la caridad, a los pacientes, a los que se sacrifican por los pecadores, a los que oran como les enseñó a los niños el Ángel de la Paz, en las visiones preparatorias desde 1915: "Dios mío, yo creo, te adoro, espero y te amo. Te pido perdón por todos los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman"... "Dios mío, lleva a todas las almas al cielo..."

Es la oración de la caridad, que no se conforma con el ejercicio de la virtud de religión sólo para sí, sino que desea que todos los hombres se salven. Es el anhelo apostólico diametralmente opuesto al de Marx y Lenin, que desean que los hombres dejan de querer, de adorar, de esperar y de amar a Dios, como quien se sacude un yugo de infelicidad.

En la oración que el Ángel de la Paz le enseña a los niños está el secreto de la Paz Mundial.
Horacio Bojorge
*En conjunto es la tiranía hacia los indefensos, a los sencillos, a los párvulos en general. Es la tiranía que fructifica en el abominable crimen del aborto, amparado ya por tantas instituciones, inclusive dentro de la propia Iglesia de Cristo asumiendo posiciones posibilistas y malminoristas en la cuales se da por bueno lo existente, a cambio de no hacer mayores ampliaciones. Una auténtica defección y una auténtica complicidad con la iniquidad y sus agentes.

lunes 12 de mayo de 2008

El verdadero problema

Hoy por hoy el verdadero problema que tiene el seglar católico para renovar la sociedad, y en particular en España para reconquistar su unidad católica, es que puede estar seguro que el primer enemigo que se encuentra en su combate es otro católico. ¿Y por qué? Porque la doctrina de la Iglesia ha sido ocultada, mangoneada, manipulada o destruida según los intereses de un mundo que no la entiende porque no está por recibirla. Nada nuevo lo segundo, contra toda la tradición de la Iglesia lo primero. El primer paso, pues, es mostrar la doctrina de la Iglesia en cuanto al poder político tal cual es, no tal cual se ha intentado presentar en alianza con los enemigos en un continuo cocear contra el aguijón, la libertad religiosa y de cultos y sus trágicas consecuencias.
Así, páginas y páginas de internet y escritas no hacen más que mostrar esa horrenda disparidad de criterios DOCTRINALES, que no de aplicación práctica, que no sirven para otra cosa más que para quitar eficacia y eficiencia a la acción seglar.

viernes 9 de mayo de 2008

¿Por qué hay leyes injustas?

Si hay leyes injustas es porque la norma superior en la que se encuadran es la misma injusticia. El jurista aplica la ley dictada, no dicta la ley. El legislador, el poder político, es el que dicta las leyes teniendo en cuenta la norma superior que no puede ser transgredida. La ilegal (porque no nació de unas Cortes constituyentes) e ilegítima (porque no puede ser ley aquello que atenta contra la justicia) Constitución española de 1978, amparada y protegida por los afrancesados actuales, los guiris de siempre, es la norma superior que regula la legislación española. Y el árbitro de esa norma superior es el Tribunal Constitucional (Alto Tribunal), nombrado por el poder político en base a afinidades ideológicas, que decide qué se ajusta y qué no se ajusta a la norma superior de vida y convivencia. Así, cuando la despenalización del aborto el partido Ap presentó un recurso al Alto Tribunal y éste sentencio que era totalmente constitucional abortar y estableció que no se es ser humano hasta las doce semanas de gestación. Y en todo ese proceso, ¿dónde está Dios? El hábil lector se habrá dado cuenta que en ningún sitio.

Una parte numerosa de la Iglesia católica docente prefirió ser un grupo de presión democrático y liberal, eso que se llama "think tank", antes que la sociedad perfecta fundada por Dios depositaria de la Verdad y de la vida sobrenatural. Así, en una Patria libre como era España antes de la nefanda institución de la Constitución masónica que nos rige, lo normal era tener opciones políticas diversas, dentro de la legitimidad de las mismas avaladas únicamente por la doctrina de la Iglesia, a la cual no podían contradecir, sino servir y aplicar en el campo autónomo del orden temporal la contingencia práctica de esa doctrina, que por ser contingente podía ser variada en el accidente conservando la esencia. Pero no. Las intrigas liberales siempre vieron en la Unidad Católica de España el dique de contención a sus filosofismos y perversos planes de destrucción de toda moralidad, por eso siempre fue una de sus máximas aspiraciones, y si por algo ha suspirado la masonería desde su ignominiosa fundación en 1717 ha sido por la "libertad de cultos". Si, finalmente, hay que colegir de la actual pastoral del clero apestado de modernismo que la libertad religiosa es un avance y una conquista de la Iglesia, habrá pues que dar la razón a la secta satánica y pedir perdón por todas las infamias contra ella desatadas; ya que, en pura lógica, reconocer esa aspiración es reconocer en la misma una justicia latente. Pero nada más lejos de la realidad. Y es más, el hombre prudente que sabe guardar su virtud aun a falta de letras y luces enciclopédicas, piensa que si sus enemigos hacen algo, él debe hacer lo contrario, porque la sintonía de acción es comunión de pareceres.

Y es que parece que levanta revuelo el laicismo que se ha implantado en España, como si ese laicismo fuera efecto de algo distinto a la norma superior que los sustenta y lo causa. Desgraciadamente las personas no siempre miran las consecuencias de sus actos, y en lugar de guiarse por una tradición multisecular, se adhieren a las novedades por probar, queriendo con ello llegar a descubrir a transformar un mundo que ellos no han creado y con las leyes contrarias al Creador, todo un absurdo.

La Acción Católica, y sus esquemas, la democracia cristiana y todos los patrones extraídos al margen de la Historia de nuestra Patria nunca ha funcionado y nunca funcionarán. Ni funcionará el partido único católico, porque el español es amante de su libertad de pensamiento y acción en ese campo; ni funcionará la "nueva evangelización" propuesta desde los púlpitos modernistas porque el español es celoso amante de la Fe (en mayúscula como objeto, el depósito) y lo único que hace la Jerarquía actual es alejar cada más a los jóvenes que ansían, como todo hombre, la adhesión incondicional a la Verdad y no a las medias tintas. A esperar.

jueves 8 de mayo de 2008

Las mentiras del 2 de mayo

La presidenta de ese invento antiespañol como es la Comunidad Autónoma de Madrid, la Sra. (des)Esperança Agirre para que vea la acomplejada esa lo bien que le queda su nombre en catalano-batúa, intentó desacomplejarse gastando el dinero de todos en el absurdo proyecto de un colegio en catalán en Madrid, con el apestoso nombre de President Joan Tarradellas. No se entera esa señora que los catalanes que vienen a Madrid lo hacen huyendo de las presiones lingüísticas por las que se cuela el adoctrinamiento secesionista de las turbas masónicas y liberales que nos rigen. Sea por hacer un guiño a los "hermanos" del mandil, sea porque su coeficiente intelectual no da para más, el proyecto siguió para adelante y se dió de bruces con la realidad y ha tenido que ser abandonado porque nadie, nadie, ha mostrado el mínimo interés en esa chapuza. Ahora bien, si las chapuzas las pagara la señora Agirre de su bolsillo, o del bolsillo de su marido o de la "catolicísima" familia del consorte, pues aquí paz y después gloria, pero no es el caso. Con el dinero que se ha gastado la sujeto presidencial, con los recursos malgastados que no se han dedicado a otros proyectos de mayor urgencia y competencia educativa, la incompetente presidenta ha tirado el fruto de nuestro trabajo a la basura de los sueños liberales.

Pero es más. El despilfarro liberal llega a promocionar una serie televisiva sobre el madrileño alzamiento del dos de mayo, anacrónico y partidista. Porque no olvidemos que el pueblo español de aqeulla época, el pueblo llano formado por lo más elevado de la casta hispana, era un pueblo indisociable e indisociado de la unión intemporal del Trono y del Altar; era un pueblo que amaba al Tribunal de la Inquisición, era un pueblo que humillado por las infiltraciones liberales de 1789 y las pestes del 1793, se levantó no por lo que cree el inquilino de la Zarzuela y todos sus secuaces del Obispado, las Cortes y demás elementos institucionales, sino por la defensa de una España que desgraciadamente ni hemos conocido, ni llegaremos a conocer en los libros de historia liberales, que son los que están al alcance de todos. Se quejaba amargamente don Ricardo de la Cierva de las intrigas masónicas para hacer desaparecer la historia de España de los libros, pero él es uno de los que sin quererlo son sus mejores instrumentos, porque mientras no se diga alto y claro que el dos de mayo fue un levantamiento en contra de los principios revolucionarios enmascarados en los vocablos de Libertad, Igualdad y Fraternidad, no sólo se miente, sino que se sirve a la fuente de toda mentira. Es duro, pero nadie ha dicho que este combate fuera fácil.

Mientras tanto las estupideces de un alto clero embadurnado de soez democrática deja utilizar los instrumentos de la evangelización en manos de herejes y traidores; mientras Gay-Ardón quema nuestros impuestos en las fiestas de sodomía; mientras se rinden honores a los Poncio Pilato que son todos aquellos que en posesión del poder hacen dejación de sus funciones en aras a evitar revueltas y sacrifican todo en el altar del mal menor. No Bayona no está tan lejos.

miércoles 7 de mayo de 2008

¡Qué pena tan grande!


Alguien tiene que darse cuenta de las graves coincidencias en algunas materias. Pase que el clero en su defección de las cosas sobrenaturales se inmiscuya en los asuntos temporales; pase que los laicos conservadores hagan de catequistas pasando por católicos cuando son protestantes; pase que haya que comulgar con ruedas de molino, tortas de maiz, galletas tostadas y que Tarancón, Leopoldo Calvo Bustelo, la Pasionaria y todas las putas trece rosas --que bien muertas estén-- vayan todos de cabeza al estado del paraíso (ese estado coincidente con gatos, perros, árboles, budas y hierbas varias); pero coincidir con Llamazares es ya de juzgado de guardia, no por lo rojo del sujeto, sino por lo gilipollas del mismo. La propuesta de Iu, que como todas empieza diciendo lo bueno que es la familia, se ampara en el derecho de legitimar por bueno lo que en la mente de cada uno así lo sea, excepto, claro, aquellas que digan que son la verdad. Y es que el texto propuesto por los genocidas comunistas admite el respeto al derecho de los padres de tener los hijos que responsablemente traigan al mundo. Ya sabíamos que eso de la paternidad responsable iba a traer cola. Grave error, uno de tantos, de congratulación con el enemigo común ese de la paternidad responsable, pero luego con lamentarse de las consecuencias y decir el "no es esto, no es esto" ya está todo solucionado.