jueves 17 de abril de 2008

Al Presidente del Getafe Club de Fútbol SAD


Estimado Sr. Presidente:

Yo fui uno, de los miles, que le mandó en su día a tomar viento fresco y deseando que el equipo que usted preside perdiera hasta en los entrenamientos. ¿La razón? Ah, sí, la razón era su indecencia al publicitar un spot blasfemo que se mofaba de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz de la Redención.

La derrota contra el Bayern de Munich, en el último segundo y empatando; y la derrota de ayer, no hacen sino que me congratule y dé gracias a Dios, le pida perdón de mis miserias por no haberlo defendido con la hombría que Él merece respondiendo al insulto con un estacazo, y que todo esto sirva siempre a mayor gloria de Dios, porque hasta los malvados con sus procederes no escapan de mostrar la justicia.

Habrá quien vea esto un tanto frívolo, me da igual. Para mí es un gran triunfo que la ofensa no escape sin su merecido, sea el terreno que sea, el Sagrado Corazón de Jesús que lleva el escudo de la sociedad deportiva que preside no merece más espinas.

Con Dios, Presidente, cúbrase de saco y ceniza, y arrepiéntase de su conducta, es tiempo de misericordia.

Muy Atte.

Francisco Requena Paredes