
lunes 23 de julio de 2007
Es obligatorio obedecer a Dios...

miércoles 18 de julio de 2007
18 de julio, setenta y un años después

martes 17 de julio de 2007
Incoherencias veraniegas

lunes 16 de julio de 2007
No, no hay mar en Madrid

Los que hemos nacido en las contornos azules de España, salpicados por la plata traída por las olas rompiendo junto a los acantilados; inhalados de una brisa que seca los labios, pero que llena el corazón con su fragancia; con suspiros a un horizonte cuando la alborada desgasta las córneas todavía adormecidas; no podemos menos que recordar los balandros, las mayorquinas, los veleros, y toda la corte de gaviotas y albatros saludando cada día 16 de julio a la Estrella de la Mañana, a Nuestra Señora del Carmen.
Las Cofradías de pescadores se engalanan, el Club se escabulle en las primeras banderolas de la mayor, los náuticos dejan paso a las sandalias gastadas del salitre, y el ruido atroz de la "música" moderna se difumina ante los ecos de los primeros acordes de la Salve: "Salve, Estrella de los mares..." Se venden rápidas las últimas cajas de pescado en la Lonja, hay prisa, hay que estar preparados para la procesión marítima. Unos despistados turistas, pueden de ser de secano, pero no del que da la parda estepa continental, sino de aquel atroz desierto que han matado las almas ha fuerza de quitar a Dios de sus vidas, miran aquí y allá, ellos sólo han venido a por una caja de anchoa de La Escala, tienen preparado el desayuno allá en el camping, y tienen prisa y desoncierto. Antes, quizás hace cuarenta años, bien podrían pasar por franceses fruto de una revolución demoniaca, pero no, hoy no son más que unos madrileños, unos españoles, descastados. En el fondo, que no en la forma, quizás también lo sean todos los que afanados andan en los preparativos para sacar a la Patrona, quizás, pero como hálito de esperanza en este estretor de los tiempos un rayo de luz ilumina la esperanza en sus corazones, por unas horas, por unos segundos, por unas centésimas, ¡qué más da! el Cielo puede perderse en mucho menos, no vamos a despreciar ahora lo menos, aunque sea lo más.
Se quedan los turistas, por algo que desconocemos los hombres, un tirón, una impertinencia del niño que se ha parado ante unos lenguados, es el instante preciso en que entra Nuestra Señora del Carmen en el pantalán. Todo se para, todos se emboban, todos cantan, todos se alborozan.
Y se van, se van por las estelas de pisadas ya holladas antaño, soñadores de siempre que fueron acercando horizontes para Aquel que anduvo sobre los mares y al que hoy nos acercamos por medio de Su Santísima Madre, y Madre nuestra, y yo no puedo seguirlos más que con la mirada, mientras en el tímpano, sigue martilleando el estribillo:
¡Salve, Salve, Salve!
viernes 13 de julio de 2007
Reflexión semanal

- Esta asignatura, EpC, es completa y plenamente democrática, porque --como hemos dicho tantas y tantas veces-- la democracia moderna no es una forma de gobierno, sino una cosmovisión, una religión, y por tanto, celosa de otras cosmovisiones y religiones. Claro, una religión más falsa que Judas.
- La Unión Europea, gobernada y regida por la secta de los masones, no sólo pretende la EpC, sino que se le queda corta.
- Que se aclaren de una vez los que siempre andan esquizofrénicos, ¿el Syllabus está o no está en el Depósito de la Fe? y depués de contestar repasen sus comentarios acerca de las funciones del Estado.
Hay que decir, en honor de la verdad, que todos, todos, los colegios diocesanos (antiguos seminarios menores), en Madrid hay 26, pueden, en virtud del Concordato con la Santa Sede de 1979, pedir la independencia del sistema educativo del Estado y poner sus propios temarios, contenidos, profesores y libros de texto, es decir, ser fieles al 100% con su ideario católico. Asimismo, esa independencia obliga a reconocer por el Estado los títulos obtenidos en esos centros. Es decir, ¿de qué narices estamos hablando con objeción, adaptación al ideario y libertad? Menos hablar y más actuar. Los que tienen los medios son los que pueden, y deben, hacerlo. No nos engañen más.
En tercer lugar, penosamente, hemos de volver con las blasfemias, en este caso por un club deportivo, el del Getafe. Dice su presidente que no entiende nada, que no entiende por qué la Iglesia se cabrea, y dice bien, claro, el entiende que en la España actual uno puede decir lo que le dé la gana, que en eso consiste la libertad. ¡Claro que sí, Sr. Presdidente del Getafe! Con la misma libertad que tenemos los demás de acordarnos (no decimos cómo) en los muertos de toda su familia y en la de todos los que comparten su visión. Sí señor Ángel Torres, no se preocupe que lleva usted nuestro mejor memento, hipócrita, y de paso le deseamos que su equipo tenga que jugar, en años sucesivos, en un campo de tierra y entre las cabras, que es dónde le pertenece estar.
martes 10 de julio de 2007
La tiranía liberal.

lunes 9 de julio de 2007
Ir a misa en Madrid

sábado 7 de julio de 2007
Manifestación pública de la Fe

miércoles 4 de julio de 2007
La sociedad sin Dios
Publicado en el nº 567 del Quincenal Navarro Católico Siempre P´alante
A ojos vistas, todo el afán, todo el empeño de la España hoy triunfante (de la clase dominante y de todos los españoles que han aupado a esa clase política a los puestos de poder político, cultural e informativo que hoy ocupa), si bien se considera, es el empeño, el designio de organizar (desorganizar) una sociedad sin Dios en España.
Y lo más grave de todo no es el hecho de que los españoles ateos, los españoles agnósticos, los españoles cínicos y los españoles nihilistas, escépticos e inmorales estén consiguiendo desmontar, como diría; Marx, la superestructura religiosa, moral, intelectual o espiritual del ente singular llamado España a través de la historia. Lo más grave de todo consiste en que la descatolización de España, la desespañolización, la metamorfosis o substitución de la idiosincrasia y de la etología o personalidad moral de España se está efectuando con .la activa cooperación, si no con la entusiástica iniciativa y el voto tanto de los seglares infieles como de los clérigos relajados y contaminados. ¡Es extraño que los católicos estén coadyuvando a la descatolización de España, porque lo suyo es recatolizarla, conseguir que los españoles sean extensiva e intensivamente más católicos! Si esos católicos fueran lógicos y coherentes, abandonarían resuelta y públicamente el catolicismo -en el supuesto de que considerasen malo el catolicismo- o se esforzarían por ser mejores católicos y por hacer católicos a todos los españoles -en el supuesto de que consideren al catolicismo como lo óptimo-. Bien mirada la cuestión, uno acaba concluyendo que la empresa española en el mundo, antes y ahora, no ha fracasado por ser católica, sino por ser insuficientemente católica, por no ser total y verdaderamente católicos quienes la dirigieron y la realizaron o por haberla entorpecido, saboteado o combatido, desde dentro o desde fuera, los hombres anticatólicos. Por todo lo cual, la solución consiste más bien en profundizar en la catolización de España, en ganar más posiciones, más poder cultural, social y político para el catolicismo (para el saber y el querer de Dios) en España, en ganar más españoles para la empresa de Dios en España y en el mundo, en lugar de ceder posiciones y en claudicar ante los embates o las seducciones de los acatólicos, de los anticatólicos; y, dicho con palabras de la Biblia, la solución no consiste en renunciar a ser "luz del mundo, sal de la! tierra", dejando el campo libre para la acción "del príncipe de este mundo" y de "los hijos de las tinieblas".
Dicho más brevemente: con la anuencia o inconsciencia de los sumos pontífices y de los obispos católicos, se pretende "organizar" a los españoles como si Dios no existiera ni se hubiera revelado; se está llevando a cabo un cambio de Constitución, de leyes, de instituciones, de costumbres, de moral, de axiología, de educación, etcétera, prescindiendo del saber y del querer que nos revela Dios, substituyendo el sistema de valores y de comportamientos característicos de la empresa histórica llamada España, por un sistema de valores o axiología peculiar de las naciones no católicas, como Gran Bretaña, Estados Unidos, Suecia, Alemania protestante y marxista, Francia (racionalista y liberal y socialista), etcétera. ¡Como si la cultura católica fuera peor o inferior a la cultura protestante, racionalista, liberalista y socialista inherentes a la llamada Modernidad! La realidad es que estamos dejando de ser católicos en España, queriéndolo o sin saberlo, puesto que incluso las creencias y pautas de comportamiento moral y social de los que se creen católicos y pasan por católicos se parecen más a las predicadas por los reformadores protestantes, luteranos, calvinistas y anglicanos o propugnadas por los doctrinarios liberalistas, como Lacke, Stuart Mill, Roussesu, Robespierre, Saint-Just, Constant y Kant o sembradas por los doctrinarios socialistas, como Proudhon, Marx, Engels, Lenin, Gramsci, Togliatti, Bakunin, Kropotkin, Stirner, etcétera, dado que el anarquismo es una variedad del socialismo, materialista como el liberalismo.
Sin embargo, la cuestión que no se quiere plantear o que nadie plantea, ni siquiera aquellos que recibieron la misión de “ir y predicar el Evangelio a toda criatura, y de bautizarla, para hacer a todos los hombres verdaderos Hijos adoptivos de Dios, es la cuestión de si puede verdaderamente organizarse sin Dios una sociedad, la cuestión de si es humanamente vividera sin Dios una sociedad, la cuestión de si es factible una sociedad atea o, lo que es equivalente, la cuestión de si el hombre, abandonado a sus propias y exclusivas fuerzas, a sus propias y exclusivas luces y sombras, a sus propias virtudes y vicios, a sus propios saberes e ignorancias, a sus propias pulsiones y apetencias puede crear un espacio, una estructura social donde el individuo o la persona pueda sentirse dichoso o medianamente satisfecho.
Es ésta una cuestión que se planteaba, sin osar resolverla, el historiador positivista y apóstata cátólico Ernest Renan cuando, en 1882, añoraba ante la Academia francesa, recibiendo a Cherbuliez, "aquella hora excelente del desarrollo psicológico en la que se conserva todavía la savia moral de las viejas creencias... Vivimos de una sombra, del perfume de un tarro vacío; después de nosotros, se vivirá de la sombra de una sombra; y temo por momentos que esto no sea algo demasiado ligero" o vaporoso. Todavía Maurice Barrès, en "Mes cahiers", aun careciendo de fe católica, pero deudor de la cultura católica, señalaba el hecho de que Renan había sido insensible a la substancia fragante que aún quedaba en el fondo de ese tarro. Renan sospechaba que duraría poco aquella veneración divina que él no sentía en su "Vida de Jesús” por "el más excelente de todos los hombres, pero un hombre a quien Renan no tenía por Dios. Y, a su vez, Barrès no quiso prever que las mismas o mayores motivaciones de las que nuestros antepasados europeos sintieron para vivir conforme a la espiritualidad, a la moralidad y, en definitiva, e la fe inculcada por Jesucristo podrían ser suplantadas en los espíritus europeos por el materialismo, la animalidad, el mercantilismo, el hedonismo o el nihilismo inculcados por Marx, por Rousseau, por Freud, por Nietzsche o por Bakunin y sus epígonos.
Eulogio RAMÍREZ
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Don Eulogio Ramírez, colaborador asiduo de EL PENSAMIENTO NAVARRO, no faltó nunca desde 1982 hasta su muerte el 18 de diciembre de 1999 a la cita de SIEMPRE P'ALANTE con sus interesantes artículos de opinión, análisis profundos y eruditos de las causas democrático liberales de nuestra decadencia moral y espiritual como Iglesia y como España.
Hoy publicamos con afectuoso recuerdo un comentario suyo de máxima actualidad, remitido por su querida esposa, Fernanda Balza, de entre los numerosos escritos inéditos que de él con veneración conserva.
martes 3 de julio de 2007
Si los hijosdeputa volaran...


