
No hace mucho recibíamos un mensaje en el que se nos decía lo siguiente: "Ustedes volverían a crucificar a Jesús". Esto estaba apoyado en la decidida intransigencia del Tercio Católico de Acción Política con la inmoralidad. Está claro, y debe de quedar claro a todos, que los que en la política sirven su vocación, no se sirven de ella, no serán nunca transigentes ni del Pontio Pilato (si es que no se esconden, lo dicen a las claras). Fue precisamente el personaje más transigente de la historia, Pontio Pilato, y la mayoría manipulada por el sanedrín, los que crucificaron a Cristo. Es decir, transigencia más soberanía popular, ¿no nos recuerda nada esto? Sí, Cristo murió lacerado y crucificado por nuestros pecados, pero la formalidad se revistió de esos dos elementos en los que se apoya sustancial y radicalmente la ideología democrática.
No vamos a decir, por supuesto, quién de esta manera nos escribió, que fueron muchos y de amplio espectro, pero es bueno sacarlo a la luz a modo de ejemplo, otro mensaje decía así:
"Me preguntaba si conseguir todas las ventajas que quieren para las familias numerosas "sin tener en cuenta la renta media" en todos los casos, tal y como he leído en su programa de campaña, es otra medida más para beneficiar al opus dei, que tiene hijos como churros pero tienen más dinero que cualquiera de los demás, que necesitamos controlar nuestra natalidad no porque no queramos tener más hijos, sino porque no podemos mantenerlos.
Por qué ellos pueden beneficiarse de unas medidas iguales a las mías ganando mucho más? yo, que ni siquiera puedo permitirme tener más de un hijo por no poder mantenerlo. ¿Quién me va a ayudar a hacerlo? ¿la iglesia? sin embargo ustedes les conceden los mismos beneficios a todo el mundo, sean ricos o pobres.
Estoy segura de que Jesús no lo aprobaría, él beneficiaba a los pobres e intentaba que los ricos dejasen de serlo en beneficio de los pobres. Ustedes benefician a los ricos justificándose en que ayudan a los pobres, siendo mentira.
Se lo aseguro, si Jesucristo pudiese hablar con ustedes, les condenaría como a los mercaderes en el templo. Fariseos."
Por qué ellos pueden beneficiarse de unas medidas iguales a las mías ganando mucho más? yo, que ni siquiera puedo permitirme tener más de un hijo por no poder mantenerlo. ¿Quién me va a ayudar a hacerlo? ¿la iglesia? sin embargo ustedes les conceden los mismos beneficios a todo el mundo, sean ricos o pobres.
Estoy segura de que Jesús no lo aprobaría, él beneficiaba a los pobres e intentaba que los ricos dejasen de serlo en beneficio de los pobres. Ustedes benefician a los ricos justificándose en que ayudan a los pobres, siendo mentira.
Se lo aseguro, si Jesucristo pudiese hablar con ustedes, les condenaría como a los mercaderes en el templo. Fariseos."
Y esta fue nuestra respuesta:
Las ventajas para las familias numerosas son justas y posibles, y nosotros como políticos debemos trabajar para ello. Sus opiniones sobre obras y movimientos de la Iglesia, o sobre sus particulares visiones del Magisterio, no son competencia nuestra, le sugerimos se ponga en contacto con el clero para esos temas, al igual que para las aseveraciones sobre lo que Nuestro Señor Jesucristo piensa de nosotros, si ha tenido usted alguna revelación privada guárdesela hasta que sea corroborada por la Iglesia, por favor. Si con nosotros no puede hablar el Señor, y con usted sí, debería hacernos la caridad de asegurarse esas locuciones, para bien de todos.
La pobreza cristiana es la espiritual, que puede o no ir acompañada de la material. Pero suponemos que eso le da igual, ya nos ha juzgado. Las obras de misericordia son para todos, al igual que la justicia, y si se beneficia el pobre y le va bien, ¿por qué mirar al rico? Por envidia. Pero eso, suponemos que le da igual, ya nos ha juzgado. Nuestro programa político da a todo el mundo, y a cada uno lo suyo, su objeción es ideológica y temperamental, como su juicio, porque usted ya nos ha juzgado. Puede insultarnos, escupirnos o pisotearnos, nos da igual, seguiremos trabajando por Dios, y por amor a Él, por usted también. Rece por nosotros y cuente con nuestras oraciones.
Suyos Afmos. en Cristo Rey,"
La pobreza cristiana es la espiritual, que puede o no ir acompañada de la material. Pero suponemos que eso le da igual, ya nos ha juzgado. Las obras de misericordia son para todos, al igual que la justicia, y si se beneficia el pobre y le va bien, ¿por qué mirar al rico? Por envidia. Pero eso, suponemos que le da igual, ya nos ha juzgado. Nuestro programa político da a todo el mundo, y a cada uno lo suyo, su objeción es ideológica y temperamental, como su juicio, porque usted ya nos ha juzgado. Puede insultarnos, escupirnos o pisotearnos, nos da igual, seguiremos trabajando por Dios, y por amor a Él, por usted también. Rece por nosotros y cuente con nuestras oraciones.
Suyos Afmos. en Cristo Rey,"
Ese es nuestro combate, nuestra santa intransigencia.



















